Una de las grandes películas de la historia del cine

“2001: una odisea del espacio”, dirigida por Stanley Kubrick es un clásico del cine estrenado en 1968. La película permanece como uno de los grandes criptogramas que ha dado el séptimo arte, narrando la historia de un misterioso monolito y su influencia en distintas épocas de la humanidad, especialmente en los inicios del ser humano como especie y en un futuro próximo donde la nueva aparición del monolito vuelve a despertar el interés de un grupo de científicos, todo ello en un mundo donde un ordenador puede convertirse en el mayor de los villanos a batir por una tripulación de una nave espacial.

Una abstracta historia de ciencia ficción.

“2001: una odisea del espacio” fue galardonada con un óscar por sus insuperables efectos especiales (obra de Douglas Trumbull y del propio Kubrick). La dirección, el guión (obra también de Kubrick y del novelista Arthur C. Clarke) y la dirección artística de la película fueron nominadas también al óscar, si bien el film chocó con las conservadoras mentes de la academia y no fue nominado como mejor película.  La película se debatió entre la polémica de quien la consideraron una obra maestra del cine y un espectáculo incomparable (con firmes defensores de la misma durante en su estreno como Charles Chaplin u Orson Welles) contra quienes la consideraron una aburrida tomadura de pelo sin sentido.

Una abstracta historia de ciencia ficción

Explicar el argumento de una película como “2001: una odisea del espacio” es una tarea harto complicada. La película posee hasta tres líneas argumentales nunca mezcladas entre sí pero que abarcan en ocasiones millones de años entre ellas. ¿Quién es el protagonista de esta película? ¿El astronauta encarnado por Keir Dullea, el malvado ordenador HALL 9000? ¿El misterioso monolito? ¿De qué trata realmente esta película? Sólo por el hecho de que la obra formule preguntas tan básicas como estas y sus respuestas no estén nada claras dan una idea de lo lejos que llegó Stanley Kubrick. “2001: una odisea del espacio” hizo correr ríos de tinta desde el momento de su estreno, tendencia que se mantiene a día de hoy.

“2001: una odisea del espacio”: El libro y la película

“2001: una odisea del espacio”La adaptación del lenguaje escrito al cinematográfico del relato “El centinela”, escrito por Arthur C. Clarke, dio como resultado la película “2001: una odisea del espacio” pero también la novela del mismo título. Así pues, no podemos considerar a la película una adaptación literaria en el sentido estricto del término ya que novela y película se gestaron al mismo tiempo pero sí que es verdad de que ambas están basadas en el citado relato del autor de “La ciudad y las estrellas”. La premisa sobre la que se basan la novela y el film no puede ser más ambiciosa: la evolución del ser humano se ha ido produciendo a instancias de una inteligencia superior y extraterrestre. Kubrick creía firmemente en la existencia de extraterrestres y pensaba que el contacto con ellos podía ser inminente. Tenía realmente un miedo atroz a que tal contacto se produjera antes del estreno del film, dejando obsoleto su proyecto. La perfeccionista y obsesiva mente de Kubrick iba sugiriendo constantes modificaciones incluso avanzado el rodaje.

La inteligencia extraterrestre se nos muestra como unos seres sin cuerpo físico para los que el tiempo y el espacio no tienen sentido, son inteligencia pura y poseen una tecnología mucho más avanzada de lo que nosotros podemos imaginar. Muchos pueden ver a Dios en esa inteligencia extraterrestre. Ese Dios testigo del primer acto inteligente de la especie humana (la violencia) y de la que acaba siendo una de las mejores y más extensas elipsis de la historia del cine, aquella que convierte un hueso lanzado al vuelo en una nave espacial.

Obviamente, en el libro que Clarke publicó tras el estreno del film algunos aspectos resultan más evidentes mientras que Kubrick deja en su film más espacio para la imaginación del espectador, en una arriesgada apuesta que acabó gestando el culto que la película mantiene en la actualidad.

Arthur C. Clarke y el cine

Arthue C. Clarke fue un científico que durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en la Royal Air Force como especialista en radares, involucrándose en el desarrollo de un sistema de defensa por radar, y ejerciendo como instructor de la naciente especialidad. En 1945 concluida la guerra, publicó su artículo técnico “Extra-terrestrial Relays”en la revista especializada “Wireless World”, en el cual sentó las bases de los satélites artificiales en órbita geoestacionaria (llamada, en su honor, “órbita Clarke”), una de sus grandes contribuciones a la ciencia del siglo XX.

“2001: una odisea del espacio”Su obra como escritor se dividió en la divulgación científica y en las novelas de ciencia ficción, dando como resultado dos sagas, la correspondiente a “2001: una odisea en el espacio” y la enclavada dentro de la ciencia ficción dura, “Cita con RAMA”, de un carácter científico mucho más presente.

Su saga de novelas entorno a “2001: una odisea en el espacio”, desvelaron algunos aspectos no aclarados en la película de Kubrick, como el hecho de que el villano de la película, el ordenador HAL 9000, visualizado únicamente como una luz roja con voz humana, intentase asesinar a la tripulación de la nave debido a un error informático y no como un acto consciente. No obstante, tratando “2001: una odisea del espacio” como obra independiente, el espectador siempre podrá jugar con la suculenta idea de que HAL 9000 en todo momento quisiera toparse con esa inteligencia superior que acaba representando el misterioso monolito.

Si bien “2001: una odisea del espacio” tuvo su propia saga literaria, la película tuvo una secuela basada en la segunda novela de la saga de Arthur C. Clarke, “2010: odisea dos”, dirigida por Peter Hyams (autor de la estupenda película de ciencia ficción “Atmósfera cero”).

Trailer del re-estreno de la película en 2015: