La figura del autor ha fascinado a los lectores casi tanto como sus obras. Saber de dónde salen las historias que nos han emocionado y cómo son las personas que las crean es algo tan antiguo como los propios escritores. Ya los griegos y los romanos escribían biografías de sus autores favoritos y los cotilleos estaban a la orden del día.

En muchas ocasiones, conocer al autor nos ayuda a entender su trabajo. A veces, saber ciertos detalles, como que Edgar Allan Poe estudió en un internado que lindaba con un cementerio en el que, puesto que el centro no tenía dinero para libros los alumnos aprendían matemáticas sumando y restando las fechas que aparecían en las lápidas, nos ayudan a comprender la visión que tenía el poeta de la muerte, para el que era algo cercano e inevitable.

El Autor del Mes de Julio: Charles Dickens

Ya llevamos varios meses dedicándole espacio a nuestro “autor del mes” en nuestro blog. La idea es acercar la figura del autor a los lectores para que puedan comprobar que, en realidad, eran personas con sus manías y sus virtudes, con glorias y miserias. Como cualquiera nosotros. A partir de ahora, además, haremos un seguimiento diario en Twitter de estos genios de la literatura. Puedes seguirlos usando el hashtag #autordelmes

En Julio nos estamos centrando en Charles Dickens, que ha pasado a la historia por sus historias tiernas, que apelan a sentimientos profundamente humanos y en las que nunca faltaba el tinte melodramático.

Vida de Charles Dickens

Nacido en Portsmouth, Inglaterra, 7 de febrero de 1812. Gozó de gran reconocimiento en su época, y fue un hábil empresario que supo sacarle grandes beneficios a su trabajo. Quienes le conocían decían que era un hombre brillante para los negocios y sensato con las finanzas. Pero no siempre tuvo dinero: cuando era niño su padre fue encarcelado por deudas en la prisión de  Marshalsea. Por aquel entonces las familias de los morosos podían vivir junto al condenado, así que toda su familia, salvo el pequeño Charles.,que será acogido por la Señora Roylance, se instalan a vivir en la cárcel. Dickens empezó a trabajar a los doce años pegando etiquetas en una fábrica de betún de diez a doce horas al día para ayudar a pagar las deudas paternas. Desde entonces se esforzará muchísimo en denunciar las horribles condiciones del trabajo infantil. En su novela David Copperfield escribió: «Yo no recibía ningún consejo, ningún apoyo, ningún estímulo, ningún consuelo, ninguna asistencia de ningún tipo, de nadie. ¡Cuánto deseaba ir al cielo!».

Su primera obra publicada, “Los papeles póstumos del Club Pickwick”, fue un éxito inmediato. Dickens fue el primer “best seller” literario. Y como buen best seller, odiado por autores y críticos, (Oscar Wilde despreciaba abiertamente su falta de formación). El Sunday Review escribió en 1858: “No creemos que su fama perdure. Nuestros descendientes se asombraran de que sus antepasados lo considerasen el gran novelista de su época”, aunque autores como Tolstoi, Dostoiesvsky y Henry James lo consideraron el mejor escritor en lengua inglesa después de Shakespeare.

Dickens tuvo la idea de vender sus obras por entregas y en distintas ediciones, lo que hizo de él un hombre rico. Además, fue el primer autor en hacer “giras literarias” por teatros de toda Europa y América en las que leía fragmentos de sus obras y daba charlas literarias. Las entradas solían agotarse y su fama no dejó de crecer en ningún momento. Desgraciadamente, estos viajes, unidos a otros problemas, hicieron que su salud se resintiese de un modo considerable. Murió a los cincuenta y ocho años. Está enterrado (contra su voluntad) en la Esquina de los Poetas de la abadía de Westminster.

Obras:

Papeles póstumos del Club Pickwick (1836–1837)

Oliver Twist (1837–1839)

Nicholas Nickleby (1838–1839)

La tienda de antigüedades (1840–1841)

Barnaby Rudge (1841)

A Christmas Carol (1843) (conocida también como Canción de Navidad o Un cuento de Navidad)

Martin Chuzzlewit (1843–1844)

Dombey e hijo (1846–1848)

David Copperfield (1849–1850)

Casa desolada (1852–1853)

Tiempos difíciles (1854)

La pequeña Dorrit (1855–1857)

Historia de dos ciudades (1859)

Grandes esperanzas (1860–1861)

Nuestro común amigo (1864–1865)

El guardavía (1866)

¿Tú has leído a Dickens? ¿Alguno de sus libros está entre tus favoritos?