Este mes nos centramos en un autor que, en la época en que le tocó vivir, era más conocido por sus artículos de prensa que publicaba como reportero que por el resto de su trabajo. Sin embargo en la actualidad ocurre todo lo contrario; los lectores no lo conocen por sus trabajos periodísticos ni ensayos, si no por sus novelas que se han convertido en estandarte de un género literario que dominó a la perfección: la distopía. Una distopía tan personal y característica que ha creado escuela y a la que se ha llamado  “distopía orwelliana”. A estas alturas ya habréis adivinado que vamos a hablar de George Orwell.  Voy a por ello.

George Orwell: sus primeros años

George Orwell en realidad, es un pseudónimo. Su verdadero nombre es Eric Arthur Blair. Nacido en 1903 en la colonia británica de Mohitari en la India, se trasladó junto a su hermana y su madre a Inglaterra cuando contaba con dos años, no volviendo a ver a su padre hasta dos años después, cuando este pasa tres meses en Gran Bretaña para volver a marcharse de  nuevo a la India.

George OrwellEn cuanto a su educación se refiere, es enviado cuando tan solo contaba seis años a una pequeña escuela parroquial en Henley donde ya había estudiado su hermana mayor. Su paso por esta debió de ser impresionante porque dos años después fue recomendado por sus profesores para ser aceptado en una de las escuelas preparatorias más prestigiosas de la Inglaterra de aquellos tiempos, St. Cyprian, en Sussex. Obtuvo una beca en la misma que permitió a sus padres hacer frente a los gastos y aunque no le gustaban los métodos de enseñanza y los profesores, destacó y consiguió sendas becas que le permitieron ir a las escuelas de Wellington y Eton, donde conoció a varios intelectuales de la época, entre ellos a Conolly, el editor de la revista “Horizon” donde publicaría muchos de sus ensayos.

Orwell: juventud e inicios literarios

La condición económica de sus padres no le permitía costearse los estudios que pretendía y ante la imposibilidad de conseguir una beca que le facilitara las cosas, decide alistarse en la Policía Imperial India de Birmania llegando a ser nombrado oficial, cargo que ostentó durante cinco años, dejando el cuerpo en 1927 para volver a Inglaterra. Es en esta etapa donde desarrolla un sentimiento anti-imperialista que marcaría su obra y su vida.

Durante los dos siguientes años vivirá momentos muy difíciles, teniendo que aceptar desempeñar trabajos de todo tipo, pues su aventura parisina para intentar dedicarse al mundo de las letras no da los frutos esperados, volviendo a casa de sus padres en 1929, enfermo y sin blanca. Esta experiencia le llevaría a escribir su primer trabajo medianamente importante “Sin blanca en París y Londres” en 1933 decidiendo adoptar el pseudónimo por el que se le conoce para no avergonzar a sus padres.

El mismo año en que contrae matrimonio, 1936, el fundador de Left Book Club incita a Orwell para que escriba sobre la pobreza de la clase obrera en el norte de Inglaterra, ejerciendo como reportero social y reforzando su cada vez mayor inclinación política hacia la izquierda.

Orwell: su paso por la España de la Guerra Civil

Sus vivencias en la policía imperial y el conocimiento de la miserable forma de vida de la clase obrera refuerzan su sentimiento izquierdista y antifascista, lo que le lleva a desplazarse a nuestro país para luchar contra las fuerzas nacionales porque según él “alguien debía matar fascistas”.

Llega a Barcelona en diciembre de 1936 alistándose como miliciano en el POUM, partido de inclinación trotskista. Pasa por el frente en más de una ocasión hasta recibir un tiro en el cuello en la batalla de Huesca en mayo de 1937. En este mismo año Orwell relata que estuvo a punto de ser asesinado en Barcelona durante la represión de Negrín contra el POUM. De las experiencias de estos años saldría una de sus obras más reconocidas “Homenaje a Cataluña”.

Su paso por la Guerra Civil Española lo marcaría para el resto de sus días, quedando reflejado en toda su obra a partir de este momento su sentimiento anti-totalitarista y su inclinación hacia un socialismo democrático, eso sí, entendido a su manera.

Orwell y sus últimos años

Tras su vuelta a Inglaterra empieza a escribir reseñas de libros hasta que en 1941 comienza a trabajar para el servicio oriental de la BBC con la intención de conseguir el apoyo para los aliados de la india y el este de Asia y aunque recibe una remuneración muy interesante por su trabajo renuncia al mismo en 1943 para convertirse en columnista y editor literario en el Tribune, revista de publicación semanal con tendencias izquierdistas.

Orwell fallece en 1950 a la edad de 46 años tras estar durante sus últimos tres años de vida viviendo en hospitales con el fin de intentar mejorar de la tuberculosis que contrajo durante su estancia en Paris en 1928.

Orwell: su obra

George OrwellSi algo caracteriza la obra de Orwell es que se encuentra llena de referencias a las experiencias que le acaecen a lo largo de su vida. El decía que estaba influenciado por autores como Jack London, Dickense incluso  Melville, pero lo cierto es que crea un estilo propio muy particular que queda sublimado con sus dos obras más conocidas  “Rebelión en la granja” y “1984” escritas en 1945 y 1949, respectivamente, dos distopías sociales profundamente cargadas de una ácida y dura crítica anti-totalitaristas.

El grueso de su obra está compuesta por ensayos, muchos y variados. Novelas, si la memoria no me falla, sólo ha escrito seis junto a unos cinco diarios autobiográficos de todas las experiencias vividas en las que se pueden ver reflejados tanto sus ideales políticos como morales, donde predomina la lucha del hombre contra las reglas sociales establecidas por el poder político.

Según los estudiosos su obra está cargada de realismo y de una gran calidad narrativa, pero leer su trabajo es toda una delicia. Eso sí, una delicia cargada de dura crítica social que a día de hoy sigue siendo rabiosamente actual.

Y hasta aquí estas pocas líneas con las que espero haberos acercado un poquito más a este autor al que merece la pena leer.

Sed buenos y leed mucho.