Autor del mes: Lewis Carroll

¡Que le corten la cabeza! ¿Os suena la frase? Seguro que sí. Así que ya sabéis cuál fue su obra más conocida, quizá no lo sea por haberla leído sino por las adaptaciones realizadas al cine. Ahora tan solo falta que le echéis un vistazo a las siguientes líneas y conozcáis a su autor: Lewis Carroll.

Lewis Carroll

Charles Lutwidge Dodgson nace en el Reino Unido un enero de 1832. Como habréis podido adivinar nuestro autor utiliza un seudónimo, Lewis Carroll, por el que realmente se le conoce. Nacido en el pequeño pueblo de Daresbury, la mayoría de su familia procede del norte del Reino Unido con algunas conexiones irlandesas.

¡Que le corten la cabeza! Frase icónica que identifica a nuestro autor de este mes “Lewis Carroll” tweet

Lewis Carroll, permitirme utilizar el seudónimo, es el tercero de once hijos. Su padre era párroco rural, como gran parte de sus antepasados, y empezó educando al joven Lewis en casa. Parece ser por las listas que conservaban sus padres de las lecturas que realizaba, que  fue un niño sumamente precoz. Con un leve tartamudeo que le dificultó sus relaciones sociales y una sordera sobrevenida a causa de una enfermedad, fue enviado a una escuela a las afueras de Richmond a los doce años.

En 1851 se traslada a la Universidad de Oxford donde conseguirá convertirse no solo en matemático, sino que además consiguió un puesto como profesor en 1857. Cuatro años más tarde sería ordenado como diácono. La línea familiar sigue su curso.

Lewis Carroll y sus problemas con la fotografía

Sí, habéis leído bien el encabezado. Lewis Carroll utiliza la fotografía como fuente de expresión para combinar los ideales de libertad y belleza con la inocencia edénica. Más adelante persigue la búsqueda de la belleza como estado de gracia. Pero la moral victoriana de le época no ve con buenos ojos sus aficiones. La iglesia anglicana a la que pertenece, tampoco.

Aunque no se conservan todas las fotografías que realizó, muchas de ellas retrataban a niñas desnudas. Cierto es que en aquella época era algo más normal de lo que pudiéramos creer. Pero se ganó una inclusión en el mundo pedófilo. Varios estudiosos pelearon esta afirmación al valorar esto si tenemos en cuenta que en la cultura victoriana la fotografía de niñas desnudas era símbolo de inocencia. No obstante, también se habla de manipulaciones en las mismas.

Lo cierto es que gracias a la fotografía Lewis Carroll se introdujo en los círculos sociales elevados. Montó un estudio propio fotografiando a personajes relevantes de la época.

En 1880 abandona la fotografía de forma repentina con una galería que supera las tres mil fotografías, aunque tan solo se conservan unas mil. Aún así, se le considera uno de los máximos representantes de la fotografía victoriana.

Lewis Carroll y la literatura

Lewis CarrollLewis Carroll comienza su carrera como escritor publicando algunos cuentos en revistas de ámbito nacional allá por el año 1854. Estos primeros escritos son de tono humorístico y crítico. De naturaleza autocrítica, él ya tenía claro que debía centrarse en escribir un cuento infantil con el fin de ganar algo de dinero.

La primera vez que utiliza el seudónimo de Lewis Carroll es en 1856 cuando publica un pequeño poema en la revista The Train. Este mismo año aparece un nuevo decano con su familia que junto a su esposa e hijas van a ser el punto de inicio para la historia que le ha hecho famoso. Dicen que fue en 1862 cuando “Alicia en el país de las maravillas” empieza a echar raíces en su mente.

Aunque su obra no es muy extensa, también se incluyen en ella textos dedicados a su especialidad docente, como son manuales matemáticos o de geometría.

Lewis Carroll y sus claros y oscuros

Al margen de sus problemas con la supuesta pederastia a Lewis Carroll se le acusó también de consumo de drogas. Esta teoría viene respaldada por los dolores de artritis que Lewis Carroll padecía, así que se supone consumía láudano, sustancia sicotrópica que dicen produce alucinaciones. Vamos, que algunos dicen que Alicia fue el resultado de su consumo.

En 2014 se subastó una supuesta carta escrita por Lewis Carroll en la que manifestaba su aprensión a la fama. Esta llegaba a tal punto que renegaba a tener que firmar dedicatorias o conceder entrevistas. Su gran timidez originada posiblemente por su tartamudez quizá fuera el motivo por el cual Carroll incluso decidió de forma temprana utilizar un seudónimo.

Una de las facetas que reconozco no conocía, era la de un Carroll inventor. Se le atribuyen las creaciones de un nictógrafo con el que podía tomar nota en la oscuridad y  un papel engomado para dejar notas en los libros, así como de otros inventos que no coy a enumerar. Ah… pero no puedo dejar de mencionar, por considerarlo importante, un juego de mesa de letras que dicen fue el origen del  actual Scrabble.

Aquí os dejo un curioso documental sobre nuestro autor. Recomendable.

Y bien, hasta aquí estas líneas donde he pretendido daros a conocer a este polémico autor con trazos de pederasta, al que nunca se relacionó con mujer alguna y al que le gustaba pasear con una maleta llena de juguetes. Pero estamos aquí para valorar su obra y “Alicia en el país de las maravillas” es una auténtica joya de la literatura.

Sed buenos… y leed mucho.

 

Por |2018-10-17T10:06:18+00:0017 octubre, 2018|Autor del Mes|1 comentario

Acerca del Autor:

Jesús Coronado nace un mes de octubre de 1961. Los libros caen en sus manos muy pronto por culpa de su madre, aunque en esto de escribir tarda algo más, unos cuarenta años. Asesor fiscal de profesión, utiliza la poesía y el relato negro para distraer su mente de los números y leyes que forman parte de su devenir diario. Le gusta leer todo tipo de géneros literarios, aunque siente predilección por la fantasía y la ciencia ficción. Algunos de sus escritos se encuentran en un pequeño blog que quisiera frecuentar más.