Autor del mes: Washintong Irving

El autor del que nos vamos a ocupar este mes me trae muy buenos recuerdos y no precisamente por haber leído una de sus obras más aclamadas,  “Cuentos de la Alhambra” sino por uno de sus cuentos cuya versión en dibujos animados aún recuerdo con mucho cariño. “La leyenda del jinete sin cabeza”, aunque a mí me gusta el título por el que quizás os suene más  “La leyenda de Sleepy Hollow”. Y sí,  he de reconocer que la adaptación de Tim Burton llevada al cine también está a la altura. A estas alturas ya habréis adivinado que se trata del norteamericano Washington Irving.  Vamos a por él.

Washington Irving, su biografía

Washington Irving nace en Nueva York un 3 de abril de 1783 en el seno de una familia adinerada del Manhattan de aquellos tiempos, cuando era una ciudad rural donde la aristocracia estaba formada por comerciantes y hombres de negocios, aunque la familia de Irving nunca llegó a formar parte de ella. Su padre, un rico comerciante escocés y su madre, nieta de un clérigo inglés, decidieron poner el nombre del primer presidente de los EEUU  a su undécimo hijo, Washington Irving.

Dicen que fue un niño vitalista aunque de salud quebradiza, lo que unido a la holgada situación económica de la familia lo convirtió en un joven inconstante, caprichoso e indisciplinado. Solo asimilaba aquello que le interesaba y le suponía poco esfuerzo. La lectura era de sus actividades preferidas devorando obras como “Las mil y una noches” y “Robinsón Crusoe” y aunque pueda pensarse que sus intereses iban orientados a la literatura y el periodismo, Irving terminaría estudiando derecho. Algunos dicen que eligió esta profesión simplemente porque le permitía hablar y socializar y además se ganaba mucho dinero, profesión que, por cierto,  ejerció durante muy poco tiempo. Trabaja en varios bufetes desde 1798 hasta 1804, año en que marcha a Europa para viajar durante dos años por diversos países, incluida España. Cuando vuelve en 1806 a Nueva York, Irving crea con sus hermanos una empresa comercial.

washintong irvingEn 1809, cuando su reconocimiento social y literario empezaba a ser sólido, su prometida Matilda Hoffman falleció. Su muerte le afectó tanto que Irving nunca se casó, permaneciendo soltero hasta el día de su muerte. Antes de que la empresa familiar quebrara en 1818 se trasladó a Liverpool donde trabó amistad con grandes escritores de la época como Walter Scott y Thomas Moore, lo que le llevó a permanecer en Europa tras la muerte de su madre hasta 1832. Dicen que durante su estancia en Inglaterra mantuvo una relación romántica con la escritora Mary Shelley, viuda por aquellos años del poeta Percy Shelley.

En 1826 el embajador de los EEUU en España le llama para que realice un estudio en El Escorial de los documentos del descubrimiento del Nuevo Mundo dando comienzo a su carrera diplomática que le llevaría a ser embajador de su país en Madrid del 1842 al 1845. Durante sus largas estancias en nuestro país se preocupó por conocer nuestra historia hasta el punto de convertirse en un gran hispanista, posiblemente el primero de su país

En 1859 abandonó su cargo de presidente de la Biblioteca Astor (el inicio de la actual Biblioteca de Nueva york) debido a sus achaques que le ocasionarían la muerte en noviembre del mismo año. Como dato curioso mencionar que se encuentra enterrado en el cementerio Sleepy Hollow, la aldea donde transcurre uno de sus más famosos cuentos.

Washington Irving, su obra

Con una extensa obra a sus espaldas, Irving comienza en el mundo literario en el año 1802 colaborando en el periódico que su hermano Peter funda ese mismo año, el Morning Chronicle. Lo hace con una serie de cartas, nueve en total, que firmó con el seudónimo de Jonathan Oldstyle y cuyo único fin era el de divertirse, sin pensar en lo que terminaría marcando su futuro.

Poco tiempo después, junto a algunos de sus hermanos y amigos, fundaría un club literario que le serviría de excusa para seguir divirtiéndose y poder frecuentar bares y lugares de moda. Pero el verdadero punto de inflexión en su carrera lo encontramos en dos importantes acontecimientos; la creación junto a su hermano William y su amigo Paulding de la revista quincenal Salmagundi y la parodia cómica que su hermano Peter le propuso hacer en el periodo que dirigía  de la recién publicada guía de Nueva York que Samuel Latham acababa de publicar y que por suerte Irving no secundó, ya que decidió realizar un trabajo serio, ambicioso y original en el libro que publicó en 1809 al que llamó “Una historia de Nueva York” basándose en el de Latham cuando Irving tan solo tenía veintiséis años. Tanto la revista como el libro obtuvieron un éxito abrumador, tanto de público como de crítica. Pero la trágica muerte de su prometida Matilda Hoffman marcaría todo su trabajo posterior que pierde la frescura, imaginación y expontaneidad que  contenían las cartas publicadas en la revista y en su primer libro.

washintong irvingEl fracaso de los negocios en Inglaterra y la muerte de su madre le empujan de nuevo hacia la literatura publicando en 1820 “The Sketch Book” con el que consiguió reconocimiento literario y solvencia económica, abriéndole las puertas de la sociedad civil y literaria del momento. A partir de aquí comienza su periplo europeo al mismo tiempo que escribe diversas obras con resultados irregulares de venta y crítica, no siendo hasta 1826 y tras la invitación del embajador norteamericano en Madrid cuando su carrera literaria despega. Pasará en nuestro país unos cuatro años marcados por un fructífero periodo donde publico dos libros más. Tras pasar por Londres y poco antes de volver a Nueva York se publica uno de sus más reconocidos libros “Cuentos de la Alhambra” (1832).

En Nueva York es recibido por  una multitud que le obliga moralmente a escribir sobre su país, pero no encuentra la inspiración y publica algunas obras que son recibidas con escaso interés. América estaba cambiando e Irving no era capaz de captar los aspectos de ese cambio y aunque vuelve a España como embajador, también lo hace en pleno cambio social y político con un conflicto entre liberales y absolutistas que no le inspiran hasta que en 1846 regresa a EEUU, donde salvo el libro “Life of George Washintong” se dedicó a revisar su obra.

Los estudiosos de Irving tienden a diferenciar a Irving como si fueran tres autores distintos. Para los americanos Irving es el autor de las dos leyendas que pertenecen a la cultura popular americana “Rip Van Winkle” y “Sleepy Hollow”. Para los ingleses Irving es el autor de “The Sketch Book” y para nosotros es el de “Cuentos de la Alhambra”. Lo cierto es que nadie como Irving describe el palacio nazarí, su magia y encanto destaca sobre el resto de artistas que lo han intentado. Quizás porque estuvo  hospedado  en el mismo.

Y es que el amor que Washintong Irving le tuvo a España queda reflejado en sus escritos de una forma que ningún otro escritor ha sabido trasladar  de la misma manera.

Y hasta aquí estas líneas con las que espero ya conozcáis un poco mejor a este autor al que os  recomiendo leáis.

Sed buenos y leed mucho.

Por |2018-01-15T10:34:26+00:0015 enero, 2018|Autor del Mes|Sin comentarios

Acerca del Autor:

Jesús Coronado nace un mes de octubre de 1961. Los libros caen en sus manos muy pronto por culpa de su madre, aunque en esto de escribir tarda algo más, unos cuarenta años. Asesor fiscal de profesión, utiliza la poesía y el relato negro para distraer su mente de los números y leyes que forman parte de su devenir diario. Le gusta leer todo tipo de géneros literarios, aunque siente predilección por la fantasía y la ciencia ficción. Algunos de sus escritos se encuentran en un pequeño blog que quisiera frecuentar más.