Éxito del Biblioforum dedicado a Sevilla y la Literatura

Ni siquiera los elementos pueden con Biblioforum; y es que, el pasado viernes, en nuestro Biblioforum dedicado a desgranar cómo se ha tratado a Sevilla en la Literatura, la sala de actos de Fnac Sevilla pudo comprobar que su capacidad volvía a quedar desbordada. No solo se ocuparon todos los asientos, sino que hubo, literalmente, decenas de personas que siguieron el acto de pie, mostrando que el interés por la literatura, cuando se presenta en eventos amenos y divertidos, no tiene en cuenta los gustos ni las edades.

Justo media hora antes de empezar el acto, el cielo, que había estado amenazante toda la tarde, decidió que era el momento de descargar todo lo que nos tenía guardado. La tormenta nos pilló a Concha, ya sabéis que es la presidenta de Biblioforum, y a mí a medio camino. La lluvia fue tan intensa que ni siquiera los paraguas pudieron resguardarnos por completo, así que llegamos a Fnac con las piernas mojadas y el corazón en un puño: ¿habría afectado la lluvia a la asistencia? En Sevilla, a la que caen cuatro gotas, la gente empieza a temer, al igual que los irreductibles galos de las aventuras de Asterix, que el cielo caiga sobre sus cabezas, de modo que anulan todas sus actividades y regresan a sus casas, por si acaso. Era un temor infundado, pues no tardamos más de unos segundos en tranquilizarnos, ya que cuando llegamos a la sala de actos nos encontramos que todos los asientos estaban ocupados, y eso que aún faltaba casi un cuarto de hora para que empezáramos.

La charla

El objetivo de este Biblioforum dedicado a Sevilla y la literatura era hacer un repaso por cómo se ha tratado a la ciudad a lo largo de los siglos en los diversos libros que se han ambientado en ella. Lo primero que pudimos descubrir es que, desde la edad media hacia atrás, pocas han sido las novelas que se han situado en nuestra ciudad. No significa que no las haya. Ahí está por ejemplo el caso de la fantástica “La Última Noche”, de Francisco Gallardo, ganador del Premio Ateneo de Novela Histórica, o, si me permitís el momento publicitario, mi propia “La Predicción Del Astrólogo”. Así que sí, haberlas las hay. Pero son pocas. Parece que la ciudad no despierta a la literatura hasta el siglo XVI, cuando se convierte en el centro de Europa, y casi del mundo, debido a la llegada de las naves cargadas de riquezas del Nuevo Mundo al puerto sevillano.

Es en ese momento, cuando, además, surge la literatura como la conocemos hoy, cuando Sevilla pasa a convertirse en fenómeno literario. Aquí se ambientarán las primeras grandes obras literarias de la Historia. Personajes como Rinconete y Cortadillo, el Guzmán de Alfarache, e incluso Don Juan Tenorio, recorrerán las calles de la ciudad. Y lo harán mostrando ya buena parte de la idiosincrasia del sevillano: la religiosidad arraigada, tanto que los personajes de Cervantes mencionan en un momento concreto que los sábados no podían ni hablar con aquellas mujeres que tuvieran por nombre el de María debido a las prohibiciones del cabildo, que llegó a cerrar los prostíbulos en los días consagrados a la Virgen.

Este interés por las calles de la capital hispalense duró hasta casi la invasión francesa, una época en la que la literatura quedó prácticamente olvidada. No sería hasta finales del siglo XVIII y principios del XIX cuando el interés por la literatura vuelve a crecer en la ciudad. Se produce, sobre todo, a la lumbre de la figura de Pablo de Olavide. Tras su muerte, un grupo de poetas toman su testigo y llega a fundarse a Academia de las Letras Humanas de Sevilla.  Si tenéis curiosidad, aquí podéis ver las actas de sus reuniones. A pesar de todo, no será hasta la irrupción de la figura de Cecilia Bhöl de Faber, quien firmaba sus libros como Fernán Caballero, pero en especial con los Bequer, cuando Sevilla regrese a la primera línea de la literatura.

En esta época es donde parece quedar impregnado el amor por la poesía que acompañará a los sevillanos en el futuro. Eso explica que todos los grandes literatos a los que la ciudad ha rendido honores sean poetas, precisamente, aunque es un asunto que viene de lejos, de la época árabe, con la famosa academia poética de Al-Mutammid. Es así como aparecen, ya en el siglo XX, figuras como los hermanos Machado, o el mismo Luís Cernuda, integrantes fundamentales de la Generación del 27, a pesar de que a este último le costara lo suyo ser reconocido como el gran poeta que fue, incluso en su ciudad, a pesar de que fue el único que realmente vivió en ella y le dedicó algunos de sus versos.

Con eso llegamos prácticamente a la actualidad, donde autores tan diversos como Arturo Pérez Reverte o Dan Brown han ambientado sus historias entre las calles hispalenses. El caso de Brown es especialmente sangrante por su falta de documentación certera. Decir que en una ciudad tan calurosa como esta los autobuses en verano circulan con las puertas abiertas para ahorrar en aire acondicionado, o mostrar a una Giralda llena de escaleras tan peligrosas que más de un turista ha perdido la vida al caer desde ellas es hacer muy mal los deberes de documentación antes de empezar una novela.

La visión de los autores invitados

Y por fin, nuestros invitados, Nerea Riesco, Juan Ramón Biedma y Félix Modroño, nos hablaron de cómo ellos viven y entienden esta ciudad.

Nerea Riesco asegura que ella se enamoró de Sevilla cuando aterrizó en ella con apenas dieciocho años y se dio cuenta de que, probablemente, es la única ciudad del mundo que huele a flores. A partir de ahí, no podía más que mostrar un lado romántico y pasional de ella.

Juan Ramón Biedma, por su parte, incide todas sus obras en el hecho de que, además de la visión que suele exportarse de esta ciudad, hay una Sevilla oscura y peligrosa: la que tiene un índice de criminalidad más alto que ciudades como Barcelona, mucho más grandes y populosas.

Félix Modroño, reciente ganador del Premio Ateneo, habló de cómo en su obra, Secretos del Arenal, ha logrado reflejar cómo era la Sevilla de mediados del siglo pasado gracias, sobre todo, a las conversaciones con personas que vivieron esa época; una ciudad de luces y sombras que muchos de nosotros todavía podremos reconocer entre sus páginas.

En Fotos

Sevilla en la Literatura: La sala antes de empezar el acto

La sala antes de empezar el acto

Sevilla en la Literatura: Presentación de los invitados

Presentación de los invitados

Sevilla en la Literatura: Vista del auditorio

Vista del auditorio

Sevilla en la Literatura: En los Siglos XVIII y XIX

Los Siglos XVIII y XIX

Sevilla en la Literatura: La sala se quedó, una vez más, pequeña

La sala se quedó, una vez más, pequeña

Sevilla en la Literatura: Como siempre, hubo muy buena participación por parte del público

Como siempre, hubo muy buena participación por parte del público

La nueva cita

Con esto llegamos al final de nuestro Biblioforum dedicado a Sevilla y la Literatura. Fueron más de dos horas de charla amena, con muchas anécdotas, muchas risas y una asistencia impresionante de más de cien personas. Todo un éxito que esperamos repetir en nuestra próxima edición, que será el viernes diecinueve de diciembre y en la que hablaremos de la literatura navideña.

Si quieres pasar un buen rato hablando de libros, no te la puedes perder.

Para leer sobre Biblioforums anteriores, puedes ir aquí.