Muchos autores que actualmente son muy conocidos, como pueden ser por ejemplo Felix J. Palma o Andrés Pérez Domínguez, estuvieron durante años dedicados a curtirse y hacerse un nombre a través de los concursos literarios. Hay mucha controversia con respecto a determinados premios, pero lo cierto es que infinidad de los concursos literarios a los que puedes presentarte son limpios, y, además, una excelente manera de ir cogiendo tablas en el oficio de escribir. Te presentamos un pequeño listado de consejos para que puedas seleccionar con garantías de entre todos los premios que se anuncian cada año.

Busca el concurso más adecuado para ti

Antes de elegir un concurso, investiga un poco el premio al que quieres presentarte. Comprueba si tiene buena difusión, si es solo para autores locales, si se adapta a tu trayectoria como escritor. Debes tener muy claro qué buscas presentándote a un concurso; los hay que tienen buenas dotaciones económicas pero no hacen difusión de la obra ganadora, hay otros que, aunque no dan grandes sumas de dinero, pueden servir para impulsar tu carrera como autor. También debes saber qué premios están fuera de tu alcance, bien porque suelen ganarlos autores con una larga trayectoria ya formada, bien porque algún detalle de las bases te deje fuera o no se adapte a lo que necesitas.

Es también muy importante que limites el número de concursos a los que te quieres presentar. No trates de abarcar más trabajo del razonable.

Lee las bases

¿Debes presentar textos inéditos o sirve uno ya publicado? ¿Qué extensión debe tener? ¿Conservaré los derechos de mi obra? Estas cuestiones son claves a la hora de elegir un concurso. Leer las bases te evitará trabajar para nada y te ahorrará disgustos. Otra cuestión importante es que debes acogerte a las bases del concurso, no pienses que si tu obra es lo bastante buena el jurado hará la vista gorda para premiarte.

Cuida la presentación

Un texto sin faltas de ortografía y bien maquetado es la mejor carta de presentación para un escritor. Cuida estos aspectos al máximo: revisa tus escritos, pide una corrección externa si crees que es necesario. Desconfía del corrector del Word.

Sin prisa

Fíjate en las fechas de entrega de los concursos. Si es demasiado cercana y crees que tu texto no estará perfecto para cuando finalice el plazo, no lo mandes. Toda obra necesita un tiempo prudencial de relectura y corrección. Si este año no puedes participar, apuntalo en tu agenda para próximas ediciones: siempre es mejor entregar un texto impecable, del que te sientas orgulloso. Todos los autores conocemos la euforia que produce acabar un texto, pero es mejor que no caigas en la tentación de mandar una obra recién terminada.

No te rindas

Mantén el ánimo, escribir es un trabajo que requiere perseverancia, no te deprimas si no recibes resultados inmediatos.