Pensar qué y cómo se debe impartir en un curso de corrección profesional es una tarea compleja. A ello contribuyen numerosos factores, entre los que destaca la inexistencia de unos estudios reglados en esta disciplina. También es determinante el ostracismo que esta figura profesional ha venido sufriendo, incluso dentro del propio sector editorial. Y que, finalmente, ha acabado redundando en la normalización de un concepto erróneo: el corrector profesional basta con que sepa «leer con atención».

A la poca estima profesional hacia el corrector, debemos añadir otros dos ingredientes: la crisis económica y la obsesión por ocupar nuevas cuotas de mercado a un ritmo frenético. Como en tantos otros sectores, las tarifas se han venido ajustando cada vez más. Para muestra, un botón: la extinción de correctores en periódicos y diarios durante los últimos años es más que palpable. Por otro lado, están las prisas por publicar pronto y ya. Esta práctica tan habitual en el periodismo y el sector editorial busca mantener la competitividad y la inmediatez. Y poco ayuda en el delicado oficio que es la corrección profesional.

Todo esto conduce a lo que percibimos con frecuencia a la hora de abrir un libro: los textos no parecen revisarse con suficiente atención y las ediciones quedan descuidadas. La gramática española –y todos los niveles que la componen: sintáctico-morfológico, léxico-semántico, fonético-fonológico y pragmático– es un campo vastísimo. Por eso, durante este curso, además de prestar atención a las dudas más frecuentes del español actual, pondremos en práctica ejercicios y dinámicas con el objetivo de que no vuelvas a necesitar nunca más un curso de este tipo.

¿Qué contenidos abordaremos en el curso de corrección profesional?

Es indispensable partir de una base sólida a la hora de enfrentar la corrección de un texto. Son muchos los cursos de este tipo cuyo eje es el diseño gráfico, dejando las cuestiones lingüísticas en un segundo plano. Es un enfoque legítimo, pues son varias las competencias (además de las lingüísticas) que debe desarrollar un corrector: enciclopédicas, comunicativas, editoriales… No obstante, los contenidos de este curso de corrección profesional están orientados hacia lo central en la obra: el texto.

Desde fuera hacia dentro: la lengua española

Las primeras sesiones estarán dedicadas a profundizar en cuestiones superficiales que se dan por consabidas: el uso de la mayúscula y el acento ortográfico. Sin embargo, no tardaremos en avanzar hasta uno de los bloques más gruesos: los signos de puntuación. En él, repasaremos los usos del punto y la coma (y el punto y coma) sin olvidar elementos menos habituales: el corchete, el calderón, la llave…

Una vez estudiados los aspectos más superficiales del texto, nos introduciremos en los problemas de uso del español actual: incorrecciones gráficas, semánticas, léxicas y, por supuesto, los errores gramaticales. Estas clases nos servirán como toma de contacto con cuestiones como el laísmo o el uso incorrecto de preposiciones. También veremos aquí materia perteneciente al ámbito morfológico y morfosintáctico: fallos de concordancia, confusiones entre adjetivos y adverbios, mal uso de pronombres…

Seguiremos profundizando con otro bloque: el léxico. Veremos qué tipos de léxicos existen (despreciativo, coloquial, malsonante…) y cómo se relaciona con los personajes de una obra. Por supuesto, habrá lugar para los reniegos, los insultos y las expresiones soeces. Además, trataremos un aspecto que se suele omitir en este tipo de cursos: las marcas de las variantes hispanoamericanas respecto a las del territorio español.

Con aproximadamente el 70 % del curso impartido, está programado el inicio del bloque que quizás sea más interesante: la corrección de estilo. Empezaremos valorando algunas cuestiones más fácilmente identificables como el uso de refuerzos, colocaciones o frases hechas. Pero, semana a semana, profundizaremos hasta aprender cómo manejar tiempos verbales o manipular de forma efectiva el orden de palabras. Concluiremos con los aspectos más complicados: la apelación al lector, el uso no referencial de unofrente a , etc.

Competencias editoriales: un punto clave en la corrección profesional

En las últimas sesiones del curso sí abandonaremos el texto. Ahondaremos en la disposición del texto sobre la página. Será una introducción a algunos de los aspectos más básicos de la maquetación y la tipografía. Y para finalizar, hablaremos de la proyección profesional que tiene el corrector actual: trabajar como freelance, la campaña de promoción personal, herramientas informáticas que facilitan el oficio, etc.

¿Cómo se impartirán los contenidos del curso de corrección profesional?

La piedra angular sobre la que trabajaremos será el estudio de casos lingüísticos. Estos casos serán extraídos, en la medida de lo posible, de medios de comunicación y redes sociales, obras literarias y cinematográficas… Se pretende activar así la intuición que un corrector ha de poseer para detectar errores o posibles mejoras del texto.

La corrección de textos es inentendible sin la sospecha. Debemos preguntarnos constantemente si lo que estamos leyendo se ha expresado de forma adecuada. Incluso si aun estando bien expresado, se puede expresar con estilode más consideración. Para ello es fundamental mantener una actitud activa y crítica ante aquello que se está leyendo. Una forma de lectura muy particular que educaremos clase a clase.

El cuaderno de ortografía: fomentar la autonomía del corrector

El corrector no debe conocer todos los recovecos de la lengua española. Sin embargo, sí debe saber a qué fuentes y obras de referencia lingüística remitirse según cada caso. Para habituarnos a este proceso de búsqueda autónoma de normas ortográficas y reglas de referencia, trabajaremos de la siguiente forma:

  • Cada semana se propondrá un ejercicio de dictado que el alumno escribirá a mano, en tinta azul o negra. La dificultad irá incrementándose conforme avancemos en el temario.
  • Ese mismo día, más tarde, se dará acceso a un documento en el que se reflejará la correcta escritura del discurso oral. Con el objetivo de que se coteje su escritura con la versión correcta del dictado.
  • Si se encuentran errores en la grafía o los acentos, el alumno deberá encargarse de buscar la norma ortográfica o regla de referencia que rectifique su error.
  • Se copiará la norma ortográfica o regla de referencia junto a la palabra. Se jugará con el tamaño de la tipografía y los colores de la tinta (azul, negro y rojo) para incidir en el error.
  • Palabra a palabra comenzaremos a desarrollar un glosario. A la larga, este conjunto, funcionará como cuaderno de dudas frecuentes de cada alumno.

Como mencionamos anteriormente, el objetivo de este curso es formar correctores profesionales. Y para ello, es necesario familiarizarse de forma autodidacta con obras de referencia lexicográfica para despejar las dudas lingüísticas. De esta forma, se pretende que el alumno –y no el docente– sea el protagonista del aprendizaje. Por tanto, en esta parte del curso, el profesor siempre estará para hacer vigilancia y dar asistencia, no para guiar. A este autodidactismo contribuirá de forma decisiva el contacto con diccionarios y corpus lingüísticas desde el principio del curso.

Más ejercicios: un corrector profesional nunca deja de formarse

A estos dictados semanales se irán añadiendo paulatinamente ejercicios sobre signos de puntuación. Su dificultad también irá incrementándose: desde fragmentos de obras que han perdido todas las comas hasta ejercicios donde tendremos que distinguir entre raya o guion corto. Irán acompañados de cuestiones teóricas de Verdadero o Falso; un corrector debe saber corregir y explicar por qué lo corrige.

Los ejercicios relacionados con la parte de corrección de estilo también serán muy instructivos: hemos preparado un documento en el que cotejaremos cuatro versiones (en francés, inglés, y dos en español) de El extranjero de Albert Camus. Semana a semana, iremos comparando las dos versiones en español para discernir similitudes y diferencias. Unos ejercicios que sin duda podrán ser muy aprovechables para aquellos que dominen la lengua francesa o la lengua inglesa.

La idea de ofrecer una gama tan variada de ejercicios reside en el autoaprendizaje: no queremos alumnos que dentro de unos meses necesiten un curso de corrección profesional II. Queremos alumnos que, una vez finalicen nuestro curso de formación, hayan encontrado unas aptitudes y unas actitudes muy concretas: aquellas que le permitan desempeñar el oficio de corrector profesional de textos y dispongan de las herramientas para seguir formándose a ellos mismos.