El Autor del Mes: Herman Melville

Herman Melville nació en Nueva York el 1 de agosto de 1819. Su madre ejercía la prostitución mientras que su padre apenas podía mantener a flote su negocio de importación. Tuvo que acudir repetidamente a préstamos y ayudas de los familiares hasta que en 1830 se vio obligado a declararse en bancarrota. Un año después se suicidaría, lo que obligo a Herman Meville a dejar los estudios para buscar trabajo.

Los años de aventuras

Con diecinueve años recién cumplidos decidió embarcarse en un barco mixto (de carga y pasaje).Tras aquel primer viaje volvió a enrolarse una vez más, pese a que años más tarde contaría que había sido una de las peores decisiones de su vida. En esta ocasión lo hizo en un ballenero. Un año y medio después,  desertó en la isla de Nuku Hiva, en las Islas Marquesas, donde fue a caer en manos los Typee, que por entonces aún practicaban el canibalismo. Por suerte, un segundo ballenero accederá a pagar por él a los caníbales. En este navío se amotinará con el resto de la tripulación para acabar en una cárcel de Tahití, en la que no permaneció mucho tiempo. Finalmente se enroló en una fragata de la marina norteamericana en la que trabajó durante más de un año. En 1844 regresó a Boston, y después de tres años de viajes y aventuras decidió dejar la vida en el mar.

Primeros textos

Typee es la primera obra publicada de Herman MelvilleEn tierra y sin oficio, Melville se aplicó a redactar el relato de su deserción y su estancia entre los caníbales. La novela, titulada Typee, le otorgaría mucha fama y buenos ingresos, lo que le anima a escribir una secuela: Omoo, “vagabundo” en lenguaje nativo.  En ella narraba su posterior estancia en las Islas de la Sociedad. Estas novelas le introducirían en los ambientes literarios de Nueva York. Teniendo al fin una buena posición, se casa en 1847.  Dos años después publicó una nueva novela: Mardi. Dado que había sido etiquetado como autor de novelas de viajes y aventuras, el simbolismo de esta obra desconcertó a crítica y público, que la rechazaron. Decidido a recuperar su prestigio como escritor, redacta las más de setecientas páginas que suman los textos de sus dos siguientes libros, Redburn y La Guerrera Blanca, en sólo cuatro meses. La primera narra la travesía de Nueva York a Liverpool, y la segunda su servicio en la fragata United States. Con estas obras recuperó el favor del público, pero se advertía ya la creciente complejidad que iba a caracterizar sus obras posteriores.

El desastre de Moby-Dick

Moby-Dick fue todo un desastre para Herman MelvilleEn 1849, tras un viajar por Europa, emprendió la redacción de la que sería su obra maestra: Moby-Dick. Escribirla le llevó casi dos años, durante los cuales se trasladó de Nueva York a una granja situada en Pittsfield (Massachusetts). Muy cerca vivía el escritor Nathaniel Hawthorne, con quien durante estos años mantendrá una estrecha amistad. El esfuerzo de la creación de una obra como Moby Dick, unido a su fracaso comercial, le pasó factura psicológicamente.

Tras este fracaso aún publicaría dos obras más, Pierre o las ambigüedades (1852), una oscura exploración alegórica sobre la naturaleza del mal, y Cuentos del mirador (1856), que contiene algunos famosos relatos, como «Bartleby el escribiente». La primera supondrá un nuevo fracaso editorial y su caída en desgracia en los círculos literarios. Acosado por las deudas, se vio obligado a trasladarse a vivir de nuevo en Nueva York, donde publicará dos novelas más, Israel Potter (1855) y Confidence Man (1857).

Sus últimos días

Entre 1866 y 1885 Melville se ganó la vida como inspector de aduanas en Nueva York. Durante este periodo publicó varios volúmenes de poesía entre los que figuran Aspectos de la guerra (1866) y Clarel (1876), la historia de una peregrinación a Tierra Santa salpicada de aventuras. En 1891 completó la novela Billy Budd, marinero.

Melville murió el 28 de septiembre de ese mismo año.  Falleció completamente olvidado, pero su obra prevaleció en algunos clubes de lectura, y a partir de la segunda década del siglo XX su figura fue revalorizándose hasta convertirse en uno de los más apreciados escritores, no sólo del romanticismo norteamericano, sino de la literatura universal.

Enlaces:

Si quieres saber más sobre la vida de Herman Melville no dejes de visitar esta página. Está en inglés, pero merece la pena.

Revista de Cultura le dedicó hace un año un artículo completo.

Y en este artículo, ABC nos habla de los libros imprescindibles del autor.