Según Shklovski el arte consiste en desautomatizar la realidad y experimentar con ella. Por tanto, anima a los escritores a romper con la inercia de lo cotidiano. Muchos autores han tratado de capturar lo que él denominó como “extrañamiento” a través de metáforas. Hoy analizaremos cómo utiliza el extrañamiento la autora marroquí Fatema Mernissi en Sueños desde el umbral.

¿Qué es un harén?

Un harén es el lugar de la casa que está destinado a las mujeres, pero también se refiere al conjunto de mujeres que dependen del jefe de la familia. Para los personajes de este libro un harén es mucho más. Es una jaula, un hogar o un ancla al que aferrarse cuando todo parece perdido. El extrañamiento en la obra de Mernissi tiene mucho que ver con esta palabra. Lo que distingue al libro de una memoria al uso es que la autora elige a su yo infantil como narradora. Este recurso la ayuda a crear una visión muy especial: la de una niña que lucha por descubrir el mundo a través de una ranura muy estrecha.

Mernissi y las fronteras

Sueños desde el umbralevoca la infancia de la autora en un harén en Fez a mediados del siglo XX. Mernissi pertenece a una familia acomodada, pero anclada en las tradiciones.

ExtrañamientoDesde la primera página, Mernissi nos habla de las fronteras que rigen su vida, y la de su madre y tías: los muros del harén. Pronto descubrimos que estos muros no solo tienen una presencia física, sino simbólica. Cuando visita la hacienda de su abuelo en el campo, donde no hay muros, se percata de que aun así las mujeres distan mucho de gozar de autonomía. Poco a poco la narradora comprende que no todas las fronteras son de piedra.

La frontera entre el hogar y los espacios públicos es para la joven Fatema la misma que existe entre los hombres y las mujeres o entre los musulmanes y los cristianos. Así Mernissi escribe en el primer capítulo: “Yo nací en pleno caos, porque ni los cristianos ni las mujeres respetaban las fronteras”.

Más allá de las fronteras del harén, los cristianos campan a sus anchas por Marruecos. Los hombres exigen a las mujeres que se mantengan fieles a su rol tradicional para hacer frente a los valores occidentales. Los muros del harén tiemblan y no son pocas las mujeres que aguardan en el umbral. Es muy ilustrativa la manera en la que finalizan estás memorias:

“La frontera señala la línea de poder, porque dondequiera que haya una frontera, hay dos clases de criaturas que caminan por la tierra de Alá: de un lado, los poderosos, y, de otro, los impotentes. Pregunté a Mina cómo sabría yo en qué lado estaba. Su respuesta fue rápida, breve y clarísima:

—Si no puedes salir, estás en el lado de los impotentes.”

El extrañamiento y la memoria

ExtrañamientoEn Sueños en el umbralse narran múltiples episodios de la infancia de la autora, casi todos teñidos de nostalgia y poesía. Algunos de los pasajes más memorables relatan los espectáculos que organizaban las mujeres en el harén. Habla de su insaciable apetito de arte y conocimiento. Las familiares de la autora se atrevían con narraciones de Las Mil y Una Noches, discursos feministas y bailes improvisados. Es gracias a ellas, que Fatema desarrolla una pasión por las palabras y acaba considerándolas el camino hacia la libertad. No es de extrañar que su heroína sea Sherezade.

Bajo la mirada de Fatema, cada episodio: desde las visitas a los baños, su traslado a una escuela occidental o la fabricación de cosmético adquieren un aura mágica, similar a una historia de Las Mil y Una Noches. Al evocar su infancia y las mujeres que la marcaron, es capaz de encontrar los hilos que la unen a la persona en la que se ha convertido. Así a través del extrañamiento, la autora nos ofrece una realidad vívida e inolvidable.