El Perfume: Libro y Película

El perfume, dirigida por Tom Tykwer es una co-producción entre España, Francia y Alemania estrenada en 2006. Precedida por una enorme expectación, sorprendió a propios y a extraños al ofrecer una superproducción de gran ambición y sobresalientes resultados. Su presupuesto fue de unos 50 millones de dólares, uno de los más altos del reciente cine europeo. La película adapta un clásico de la literatura contemporánea, “El perfume”, de Patrick Süskind. El éxito de la novela fue tal que su autor consiguió que se tradujese a 46 idiomas diferentes, llegando a vender 153 millones de ejemplares.

La adaptación de una obra inadaptable

El PerfumeEl perfume: historia de un asesino parte con dos claras dificultades de cara a terminar siendo una película. La primera de ellas es la suntuosidad de los ambientes tanto lujosos como marginales en los que acontece la historia; la segunda, la importancia que el olfato del protagonista, Jean-Baptise Grenouille (encarnado por un soberbio Ben Whishaw, en una interpretación infravaloradísima), tiene en el desarrollo de la trama. La propuesta de Tykwer se revela como una vencedora absoluta en ambos apartados. Dotada de unos decorados y unos efectos especiales poco habituales en una película europea, la película arrasa por completo en la descripción de los olores. El brutal uso del lenguaje cinematográfico del director de “Corre, Lola, corre”, consigue que el espectador no sólo llegue a ver y entender los olores, visualizarlos en definitiva, sino que consigue que los sintamos, algunos de ellos tan complejos como las páginas de un libro por la calle. La secuencia en la que el protagonista es avasallado por los olores de la calle de su nueva ciudad es simplemente abrumadora, en una apuesta que nadie pensó que podría haber llegado a un buen puerto.

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La novela está centrada en el personaje de Grenouille, un asesino dotado de un olfato privilegiado, algo que Tom Tykwer nos sugiere desde el primer plano de la película: un rostro penumbroso que se acerca a una fuente de luz, dejando así su nariz completamente iluminada, un inicio tan simple como magistral. Grenouille carece de un olor propio, algo que le llevará a buscarlo incesantemente, llegando incluso al asesinato. La película fue objeto de intentos de ser adaptada al cine durante años. Stanley Kubrick invirtió varios años de su vida intentándolo, dando por imposible tal empresa y llegando a admitir que era una novela inadaptable.

La película cuenta con secuencias maravillosas como el plano secuencia que conecta a kilómetros la nariz del protagonista con el olor del cabello rojizo de una de sus víctimas, la ya citada secuencia en las calles de la ciudad o la sublimación de la belleza que supone la orgía final rodada en Barcelona.

El libro y la película

El PerfumeLa película es bastante fiel al libro, especialmente a su tercera parte, aquella en la que está centrada la película. Sin embargo, hay unas cuantas diferencias reseñables. El libro comienza con el trágico nacimiento de Grenouille mientras que la película inicia con el momento en que van a ejecutarlo, lo que nos lleva a un largo flashback; en la obra de Süskind, el protagonista pasa por más manos que la de su cuidadora al carecer de un olor propio, algo que le hace ser repudiado y considerado un ser casi diabólico, en la película no; en un capítulo de la novela Grenouille contrae ántrax, detalle que no aparece en la película; en la novela, el personaje de Baldini (encarnado por Dustin Hoffman) ha heredado los perfumes de su padre para su venta mientras que en la película este personaje es el autor de sus perfumes aunque está de capa caída. Quizás el cambio más significativo entre el libro y la película esté en el aspecto físicamente muy degradado por la mala vida del protagonista de la novela en contraposición a la belleza física del protagonista de la película, en una clara concesión a la taquilla de la obra de Tykwer. Salvo este último caso, todos los cambios se traducen en simplificar el alambicado engranaje literario de Süskind para poder materializar una película que no llega a las dos horas y media de duración.

Tom Tykwer y el cine

Tom Tykwer saltó a la fama con una de las películas más vertiginosas de los años 90: “Corre, Lola, corre”. Sin embargo, al presente cinta fue la que le abrió las puertas a Hollywood con cintas como “The International” (cerebral cinta de espionaje cuya secuencia de tiroteo en el Museo Guggenheim es una de las mejores secuencias de acción de los últimos años) o esa obra maestra incomprendida titulada “El atlas de las nubes”, realizada al alimón con las Hermanas Wachowski. Autor del guión y de la música de la mayoría de sus películas, en su filmografía encontramos espléndidas obras de culto como “La princesa y el guerrero” o “Heaven”.

Sin lugar a dudas, Tom Tykwer es uno de los mejores director de cine contemporáneos. La puesta en escena de sus películas siempre está impregnada de una gran inteligencia y buen gusto. Probablemente, lo mejor de su obra esté aún por llegar.

Link a un fragmento de la película:

 

 

Por |2018-02-26T12:04:38+00:0020 febrero, 2018|De la Literatura al Cine|Sin comentarios

Acerca del Autor:

Ainhoa Uri
Ainhoa Urgoitia nació en 1976 y, aunque estudió derecho, desde siempre tuvo la necesidad de contar historias y su pasión por el cine se convirtió en su profesión. Comenzó escribiendo cortos, trabajando en diversos campos del audiovisual como fotografía, vídeo, videoclips hasta formar su propia productora y actualmente se haya inmersa en su primer largo documental que aborda el tema del éxito y el fracaso. Ha sido jurado en diferentes festivales de cortos y programadora del Festival Zinegoak. Escribe en varias revistas digitales como UndergroundLab critica cinematográfica.