Japonismos – Natsume Soseki

Japonismos

Hola de nuevo a todo el mundo.

Os sorprenderá encontraros con esta sección nueva llamada “Japonismos” y conmigo al teclado de la misma… Bueno, creo que esto último si me conocéis, no sorprende mucho nadie.

JaponismosEl caso es que antes de entrar en materia, os voy a explicar un poco de qué va a ir esta nueva sección del blog de “Factoría de Autores”. Como sabéis, la milenaria cultura japonesa ha dado importantes frutos que han llegado con cuentagotas a occidente a través de los siglos y con parones ya que durante el periodo Tokugawa, Japón estuvo cerrado a cal y canto al exterior. Fue con el emperador Meiji, ese que sale en la película de “El Último Samurai” que tiene esa voz tan rara, el que finalmente decidió abrir el país. Bueno, alguno me dirá que es que vino el almirante Perry y me contará la batallita de los “Barcos Negros” en la península de Izu. Sí, bueno, estuve por ahí viendo esos bellos paisajes (alguna vez contaré el episodio de “Muerte y terror en Shimoda” pero hoy no), pero no le quitéis mérito al emperador Meiji, que modernizó un país esencialmente feudal.

Bueno, que me voy por las ramas… El hecho es que ahora con la globalización, el internet y los dibujos japoneses sabemos muchísimo más. Algunos querrán desvincularse de todo lo que rodea a la cultura porque no la consideran como tal del manga y el anime pero dejadme deciros una cosa, puede no gustaros, pero es tan cultura como los haikus o el ukyo-e.

SosekiPor todo esto, en esta sección damos cabida a todo porque son cosas que no dejan de estar relacionadas con la literatura, que es lo que básicamente nos ocupa a los alumnos de esta nuestra escuela. Hablaremos de autores japoneses, tanto conocidos como no tan conocidos, también me gustaría poder contar con la colaboración de autores españoles que hayan escrito sobre Japón de alguna u otra manera entrevistándolos. Hablaré en alguna ocasión del manga y aunque no monopolizará la sección, creo que es necesario de vez en cuando.

Por último, antes de entrar en el tema del artículo de hoy, comentaros que si tenéis preguntas acerca de este bello y fascinante país que siempre quisisteis preguntar, pero que nunca os atrevisteis a formular, podéis disponeros a hacerlo en los comentarios. Estoy abierta a tratar los temas que me propongáis siempre que no me lleve un golpe de remo por ello, claro.

Natsume Soseki

sosekiEl artículo de hoy trata sobre uno de los escritores más grandes que ha dado la literatura japonesa: Natsume Soseki. La verdad es que para mí
es el más grande y al que más he visto, no sólo porque se parezca a mi abuelo un montón, si no porque es el que aparece en los billetes de mil yenes.

Dicen que detrás de alguien con un sentido del humor tan fino, se esconde una persona que ha pasado penurias indescriptibles y Soseki no es una excepción. Nació el 9 de febrero de 1867 con el nombre de Natsume Kinnosuke en una familia que ya tenía siete hijos y el octavo se había convertido en “el accidente”. Por esa razón, Soseki fue entregado a unos sirvientes de la familia que lo adoptaron hasta que el matrimonio se divorció y lo devolvieron a su verdadera familia cuando tenía ocho años.

Afortunadamente, y a pesar de tener unos padres verdaderamente rancios, el chico salió adelante y se volcó en sus estudios interesándose en los clásicos chinos y la filología inglesa. De hecho fue lo que estudió en la universidad y, ya en su época universitaria, empezó a trabajar como profesor de inglés en la Escuela Superior de Tokio al frente de la cual estaba Jigoro Kano, quien por si no lo sabéis, es conocido por ser el fundador de la gran escuela del Judo Kodokan… pero eso es otra historia.

sosekiDe su época como docente saldrá una de sus historias más conocidas, “Botchan” ya que en 1895 se traslada a Matsuyama para trabajar en la secundaria de Ehime, para que os hagáis una idea, es como si te mandan a trabajar a un pueblo de La Mancha. Si leéis “Botchan”, lo cual os recomiendo muy encarecidamente, os daréis cuenta de que los pueblos no son muy diferentes aquí y allí. Algún día contaré mi propia experiencia en un pueblo de seis mil habitantes, cercano a la antigua capital, Nara (la más antigua de todas las que tuvo Japón).

Pero Soseki no sólo tuvo experiencias rurales, fue un hombre de mundo ya que en 1900 el ministerio de educación le envió al Reino Unido para “investigar la lengua inglesa”. Se pasa tres años en el país de la lluvia, los malos humos y el rosbif para volver a su país y volver a sus tareas de profesor en la Universidad Imperial esta vez.

En 1905 publica “Soy un Gato” (Wagawahai wa neko de aru) en la revista Hotogisu. En un principio, se trataban de relatos cortos que salían periódicamente en esta revista pero que acabaron siendo recopilados en un libro. A partir de aquí fue su eclosión como escritor porque una tras otra se fueron publicando sus obras como “Botchan”.

En 1907 abandona sus puestos de profesor para trabajar en el diario Asahi Shimbun de Tokio, el mismo que organizaría un gran evento cien años después para conmemorar el aniversario de su muerte convocando un certamen mundial de ensayos y haciendo que en la ceremonia de entrega, un Soseki robótico entregara los premios (así como dato curioso).

No fue muy bien visto por la sociedad de la época que dejara su puesto en la universidad imperial para volcarse en su carrera como escritor pero Soseki continuaría con su carrera de escritor hasta el día de su fallecimiento por una terrible úlcera de estómago.

En este periodo escribe “Kokoro”, un libro esencial que leen todos los estudiantes de instituto y cuya lectura también recomiendo. Ah, y para los que prefieran las novelas gráficas, os recuerdo que “Kokoro” y “Soy un Gato” están disponibles en su versión manga.

Espero que os haya gustado y vuelvo a reiterar que si tenéis preguntas, dudas o peticiones, podéis dejar vuestros comentarios, así como vuestras opiniones y tribulaciones 😀

Por |2017-02-15T13:03:50+00:0010 febrero, 2017|Japonismos|4 Comentarios

Acerca del Autor:

Isabel Briones
Este ser que aquí escribe, nació el 26 de noviembre de 1979 en Madrid y fue arrastrada a tierras del norte de las que jamás volvió, pero desde las que emprendería numerosas aventuras hacia el país del sol naciente, en su afán por conquistar la ancestral sabiduría de esa compleja civilización. Mientras no viajaba, estudiaba Bellas Artes para llenar su trocito del mundo de colores vibrantes y donde descubrió, en la etapa de postgraduada, mientras realizaba el master de Libro Ilustrado y Animación, que quizá sabía escribir algo más que su nombre completo. Después de realizar algunos cursos de escritura, ya que estaba, se lió la manta a la cabeza y completó el Master de Guión de Cine y Televisión del Instituto de Cine de Madrid. Actualmente sigue con su labor creativa como diseñadora gráfica y mercenaria en general ya que, a parte de dar clases de japonés y dibujo, es traductora freelance.