La mafia como sistema de vida – El Padrino

La obra de un gran equipo

Hablar de “El padrino” es hablar de la que mayoritariamente está considerada como la mejor película de la historia del cine. La película recuperó para la gran pantalla a un inolvidable Marlon Brando en el papel del mafioso Vito Corleone en un momento en el que su carrera se encontraba en horas bajas. Fue estrenada en 1972. La película descubrió para el cine a algunos de los mejores actores de su generación (Al Pacino, Robert Duvall o James Caan) y consagró a Francis Ford Coppola como uno de los más importantes directores de su generación. La película desbancó a “Lo que el viento se llevó” como la más taquillera de la historia del cine y colocó en primera escena mundial a Nino Rota, autor de la música predilecto en la filmografía de Federico Fellini. El film ganó tres óscars y Coppola plasmó en imágenes con enorme sencillez la compleja novela escrita años atrás por Mario Puzo elevándola a la categoría de gran drama shackespeariano. “El padrino” cambió el cine para siempre.

La mafia como seres humanos

La película fue pionera en la forma de visualizar el mundo de la mafia al derribar las paredes que separan a la calle del hogar y haciéndonos partícipes de una saga familiar que Coppola desarrollaría en una de las más prestigiosas trilogías de la historia del cine, si no la mayor. Donde antes Hollywood había colocado a hombres de gatillo fácil, Coppola puso seres humanos. Hombres violentos pero cariñosos maridos y leales padres de familia. La película hizo gala de escasas secuencias de violencia pero visualizadas todas ellas con un realismo y crueldad pocas veces vistas antes en una producción norteamericana que no hubiese salido del talento de Sam Peckinpah. La expresión “cossa nostra” fue eliminada de la película mientras esta se enfrentó a la gran polémica suscitada en su momento porque para muchos, “El padrino” glorificaba a los gángsters. Coppola nunca fue el favorito para dirigir la película (algo que sí que fue Peter Yates, el director de “Bullit”) y estuvo a punto de ser despedido cuando no dio su brazo a torcer a la hora de la contratación de Marlon Brando (en una de las mejores interpretaciones jamás vistas en una pantalla de cine), cuando se pasó varias veces del presupuesto, cuando el rodaje se extendió mucho más de los esperado y cuando entregó a la Paramount un montaje de casi tres horas de duración. Todo ello acabó confeccionando uno de los grandes clásicos de la historia del cine.

El libro y la película

mafiaLa película describe la historia del cambio de relevo como jefe de los Corleone de Don Vito a su hijo Michael, si bien la novela de Mario Puzo inicia con los primeros años en la vida del primero (algo que Coppola recuperó para uno de los dos ejes temporales de la también magistral, y para muchos, superior segunda entrega de la trilogía). Sin embargo, la novela tiene una trama más compleja con multitud de personajes que no aparecen en la película y que se desarrollan con mayor extensión o de manera distinta. En la novela, Don Vito Corleone tiene un pique con Al Capone, el débil Fredo Corleone aparece como el hermano más fuerte de la familia Corleone, el personaje de Kay (maravillosa Diane Keaton) es mucho más ingenuo y el asesinato que propicia la huida a Sicilia de Michael Corleone (hijo de Don Vito) implica a más personajes. Sin embargo, una de las más grandes diferencias entre el libro y la película radican en la vuelta de Michael a los Estados Unidos, resuelta a través de una extraña elipsis por parte de Coppola sin dejar claro cómo ha dejado de ser un fugitivo y ha vuelto a su hogar después de su huida a Sicilia. En el libro esto queda mucho más claro a través de la compleja subtrama que envuelve a un condenado a muerte que acepta hacerse cargo del asesinato cometido por Michael a cambio de que a su familia no le falte de nada, en un momento del libro tan necesario como magistral.

Mario Puzo y el cine

A pesar del extraordinario resultado a todos los niveles de la película de Coppola y de la reivindicación de la obra de Puzo, el libro “El padrino” nunca ha gozado del prestigio del que sí goza la película a pesar de momentos tan potentes como el capítulo en el que Luca Brasi apalea hasta la muerte a un hombre con una pequeña toalla en la boca ante los ojos de otro hombre en similares circunstancias y al dirigirse éste a por su siguiente víctima comprueba que se ha tragado la toalla y ha muerto. Para Puzo, nunca fue su trabajo literario favorito (título que ostentaría su novela “En tierras extrañas”) mientras otros libros suyos fueron adaptados a formato de miniserie (caso de la excelente “El útimo don”) y a la par de que este gozó de sorprendentes éxitos como el guión de “Superman”, de Richard Donner. Lo que no tiene ningún género de dudas es que “El padrino” (cuyo guión fue adaptado junto con Coppola en las tres entregas de la saga) se convirtió en una inmortal obra cinematográfica.

A continuación tenéis el trailer de la película.

Por | 2018-05-23T10:04:01+00:00 21 mayo, 2018|De la Literatura al Cine|Sin comentarios

Acerca del Autor:

Ainhoa Uri
Ainhoa Urgoitia nació en 1976 y, aunque estudió derecho, desde siempre tuvo la necesidad de contar historias y su pasión por el cine se convirtió en su profesión. Comenzó escribiendo cortos, trabajando en diversos campos del audiovisual como fotografía, vídeo, videoclips hasta formar su propia productora y actualmente se haya inmersa en su primer largo documental que aborda el tema del éxito y el fracaso. Ha sido jurado en diferentes festivales de cortos y programadora del Festival Zinegoak. Escribe en varias revistas digitales como UndergroundLab critica cinematográfica.