Las mujeres dominan la ciencia ficción, la fantasía y el terror

Ya sabemos que las escritoras tienen su día: 17 de Octubre. Tiene narices  que tengan que tener un día cuando, realmente, escritoras y lectoras dominan el panorama literario en calidad y cantidad, aunque el mercado editorial nos niegue dicha posibilidad con su monstruo de las ventas que decide qué se publica y qué no.

Mujeres en la ciencia ficciónPero volviendo al tema, aunque seas simpatizante de la obra de Margaret Atwood o un lector fiel de Ursula K. Le Guin, sabrás (o deberías saber) que hay otras escritoras que también deambulan por el mundo de la fantasía, la ciencia ficción o el terror con mucha más calidad de la relevancia mediática que tienen. Podríamos citar el nombre de Emily St. John Mandel que sorprendió a sus seguidores cuando obtuvo una nominación al National Book Award con “Station eleven”. También puedes considerar a L. Timmel Duchamp con unos estupendos personajes femeninos en sus distopías y, aunque puede que no la conozcas, sí que te suene el nombre de Kelly Link, con quien ha colaborado. Pero antes de ellas, ya escribía Octavia Butler que es una de las mejores autoras a tener en cuenta, no sólo porque haya logrado algunos premios Hugo y Nébula. A través de la ciencia ficción, exploró grandes temas como los estigmas que la sociedad relaciona con enfermedades, las realidades de la manipulación genética y la segregación en los Estados Unidos, siendo una persona abiertamente crítica con su propio género, que ya era ampliamente dominado por el elemento masculino.

Si cambiamos de ámbito, antes de que aparecieran J. K. Rowling y Suzanne Collins en escena, Madeleine L’Engle había escrito su propia saga con su propio mundo que inició con “A wrinkle in time” en 1962 que había sido rechazada por veintiséis editores por ser “demasiado diferente”.

Mujeres en la ciencia ficcionPodemos dar un salto en el tiempo y llegar a estos años que vivimos, donde una escritora de origen nigeriano como Nnedi Okorafor, profesora universitaria, escribe para todo tipo de edades incorporando aspectos de la cultura africana en sus obras. Sus historias han sido publicadas en numerosas revistas y antologías mientras su novela “Who fears Death” ha ganado el World Fantasy Award  y tiene una mención de honor en los premios James Tiptree.

También podría citar a la primera autora que retomó el tema de la maternidad en la ciencia ficción reciente, Aliette de Bodard, que además nos muestra un nuevo universo a través de la ucronía con Xuya. Por otro lado, si te gusta la poesía junto con la ficción, puede que conozcas a Jo Walton. Sus obras recientes se han inspirado en Platón, buscando si sus teorías se podían implementar de manera práctica.

Gracias a mi compañero de podcast, amigo y escritor Pablo Bueno, conocí a Tanith Lee que murió en el mes de mayo del año dos mil quince. Escribió más de noventa novelas y más de trescientos relatos cortos durante su vida, además de libros infantiles, obras de teatro y poesía. Fue la primera mujer que ganó el British Fantasy Award por su novela Death’s Master en 1980. Su estilo de escritura muestra un lenguaje poético, a la vez que crea mundos de ciencia ficción, horror o fantasía cuyos textos hipnotizan al lector. A través de su seudónimo, también se atrevió a explorar transversalmente temas como la homofobia, el racismo y el sexismo.

Por último, que no por fin, descubrir de la mano de una editorial española como Ediciones Nevsky, pequeña en el tamaño de sus ediciones, pero grande en sus esfuerzos por hacernos llegar obras diferentes e interesantes, y entre ellas a autoras como Lisa Tuttle, a Anna Starobinets, o a Karin Tidbeck.

A pesar de todo lo expuesto, llegado este momento alguien podría decirme si no hay autoras que escriban en el idioma de Unamuno, Galdós o García Lorca. Si es así, has llegado a un buen lugar para ver una pequeña muestra. Sólo mostraré aquellas que he leído aunque conozca muchas otras y no quiera aburrir a quienes hasta aquí me hayan soportado.

Bajo esta premisa puedo citar a Angélica Gorodischer, Carme Torrás, Marian Womack, Lola Robles, Nieves Delgado, Yolanda Espiñeira, Cristina Fernández Cubas, Concepción Perea, Arancha Serrano, Elia Barceló, Pilar Pedraza, Susana Vallejo, Laura Ponce, Ale Decurgez y, dejo para el final, a la autora que me abrió una nueva visión, evolucionada de las ideas de la gran Úrsula, ganadora de la primera antología “Alucinadas” con “La Terpsícore”, Teresa Pilar Mira de Echeverría, de la que también hay que mencionar “Memoria”. No os diré más de ellas. Investigad. Sólo os indicaré, a título informativo, que entre ellas está una de las autoras que más ha vendido en España en el año 2015 (incluso que los escritores), que otra fue publicada a la vez que China Miéville y Paolo Bacigalupi en el estreno de un prometedor sello del género, otra que es contemporánea de Almudena Grandes, Maruja Torres, Laura Fraixas, Paloma Díaz-Más y Alicia Giménez Bartlett, y, otra que ha sido catalogadora y archivera en la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford.

¿Sabías todo lo que te estabas perdiendo? Espero que no fuera así.

Por |2017-02-01T12:06:16+00:0013 octubre, 2016|Disección Literaria|2 Comentarios

Acerca del Autor:

Juan Luis García
Juan Luis nació el primer día de 1968. Llegó al colegio con tres años, no sabe si por el tamaño de su cuerpo o de su curiosidad. Escribió de pequeño pero los profes de la época le desanimaron tanto que se encaminó hacia las ciencias. Estudió Biología aunque quiso ser médico pero descubrió que la naturaleza se defiende con una toga y, ya de mayor, tras aprobar unas oposiciones del Estado, estudió Derecho con dos niñas en el mundo y una compañera inigualable. Lector empedernido desde la escuela, donde su profesora de Ciencias le mostró a un Asimov que las explicaba sin ser aburrido llegó a leer libros impensables en la actualidad con 8 años como la Ilíada o La Odisea. Incansable buscador, artesano del pan y del jabón, probó un curso de verano en Factoría de Autores para leer mejor y recordó lo que le gustaba escribir y contar sus inquietudes. Continúa formándose en escritura y desde ese verano de 2015 intenta no dejar de escribir, ni de aprender.