Una de las grandes películas de la historia del cine

“Matar a un ruiseñor”“Matar a un ruiseñor”, dirigida por Robert Mulligan es un clásico del cine estrenado en 1962. La película narra la historia de una mujer blanca que acusa de violación a un hombre negro. Aunque la inocencia del hombre resulta evidente, el resultado del juicio es tan previsible que ningún abogado haría nada por evitar su condena, excepto Atticus Finch (inolvidable Gregory Peck), el ciudadano más respetable de la ciudad. Su compasiva defensa le cuesta muchas amistades pero le otorga el respeto y la admiración de sus dos hijos, huérfanos de madre.

“Matar a un ruiseñor” fue galardonada con tres óscars y a día de hoy está considerada un clásico del cine. La película está basada en la famosa novela de Harper Lee, ganadora del premio Pulitzer.

Un alegato contra el racismo que a día de hoy sigue levantando ampollas

La película se sostiene sobre una magistral puesta en escena de Robert Mulligan (autor de “Verano del 42”) además de la ya citada presencia arrebatadora de Gregory Peck. Sólo él podría aupar la dignidad del americano íntegro hasta donde llega su Atticus Finch. Vale la pena destacar que la película fue producida por Alan J. Pakula, uno de los directores clave del cine político de los setenta, autor de clásicos como “Klute” o la que probablemente sea su obra maestra, “La decisión de Sophie”. También es imprescindible la emocionante labor del guionista de la película, el dramaturgo, escritor y guionista Horton Foot, autor del libreto de películas extraordinarias como “La jauría humana”. Como curiosidad, la película fue la carta de presentación de uno de los mejores actores del cine norteamericano de las últimas décadas, Robert Duvall, en un breve pero importantísimo papel.

“Matar a un ruiseñor”, el libro y la película

“Matar a un ruiseñor”Tanto la película como la novela aciertan en hacer testigos de los acontecimientos a los hijos de Atticus Finch, convirtiendo en la empatía hacia los hechos narrados a través de la mirada infantil en una maravillosa arma de doble filo, en una clara lucha contra la intolerancia. Para el recuerdo quedan frases como “uno no conoce de verdad a un hombre hasta que se pone en su pellejo y se mueve como si fuera él”.

“Matar a un ruiseñor” está considerada como una de las historias que mejor aboga por la igualdad . Sin embargo, el libro más que la película ha sido un foco de polémica durante los últimos años debido al uso de la palabra “nigger” (negro), habiendo sido prohibido en los programas lectivos de varias escuelas de Virginia, en un flaco favor a la condena del racismo que hacen tanto Atticus Finch como Harper Lee en la novela, una defensa a favor de la lucha, la diferencia y la permanencia ante la ignorancia, el desconocimiento y la intolerancia.

Harper Lee y el cine

Harper Lee se convirtió rápidamente en una de las grandes escritoras norteamericanas del siglo XX. Amiga desde la infancia de Truman Capote, los dos tenían como afición ir a contemplar juicios. A pesar del enorme éxito que cosechó “Matar a un ruiseñor”, tanto la novela como la película, no volvió a escribir ningún otro libro. Curiosamente, 55 años después de la publicación de “Matar a un ruiseñor”, se publicó la secuela de ésta “Ve y pon un centinela”, curiosamente, escrita antes que la primera. Se la dio por perdida durante décadas, pero la abogada de Harper Lee encontró su manuscrito de 304 páginas y éste fue publicado sin ningún tipo de correcciones en 2015. A día de hoy la única adaptación de su obra es la película que aquí nos ocupa.

Trailer de la película