Desde que empezamos a comentar noticias literarias en Apalabrados, el que fuera nuestro programa de radio (un proyecto que pensamos resucitar en cuanto nos sea posible), siempre nos gustó tratar noticias frescas y diferentes. Así ocurre también en estas noticias literarias de mayo. Y es que parece que vayan siempre de la mano, Shakespeare y Cervantes. Y así es también en esta entrada. Se cumplen en Mayo 450 años del nacimiento de William, así que internet está plagada de referencias, anécdotas y sesudos estudios. Nosotros hemos decidido aparcar las letras y os contamos estos 450 años de Shakespeare de manera que os puedan hacer millonarios si os llaman para un concurso de preguntas y respuestas. Mucha suerte y recordad: lo importante es participar.

1.- ¿Cuál fue la primer obra de Shakespeare que se llevó al cine? Si crees, como la mayoría, que fue Hamlet, lo sentimos pero estás en un error. En 1899 se filmaron algunos minutos de El Rey Juan.

2.- ¿Cuál es la obra más representada de Shakespeare? Seguro que sigues pensando en Hamlet. Pero no, la más representada es Macbeth. Quizá porque los villanos ejercen una gran atracción y esta pieza cuenta con la madre más malvada de la literatura universal: Lady Macbeth

3.- ¿Cuántas palabras inventó? Esta tiene truco. Se dice que Shakespeare inventó o fue el primero en poner por escrito en lengua inglesa, mil setecientas nuevas palabras. Nada mal para alguien de cuyos padres e hijos se dice que fueron analfabetos.

4.- ¿Cuántas pinturas se conocen basadas en la obra de Shakespeare? Esta no os la pueden hacer en ningún concurso serio porque, la verdad, ni se sabe. Tan sólo con versiones de Ofelia podrían decorarse varias casas. Sólo hay que dar una vuelta por cualquier museo.

Pero hablábamos al principio de Cervantes. Y es que estos días se cumple otro aniversario, este con tintes de misterio sin resolver. Todo el mundo sabe que Cervantes escribió El Quijote, pero Quijotes hay más de uno. El apócrifo más conocido es el Quijote de Avellaneda, y aquí es donde nace la duda ¿Quién era Avellaneda? ¿Quién escribió una versión del ingenioso hidalgo sin amor, mucho más cercana a lo que la época entendía como pornografía, vulgaridad y chabacanería? Imaginad que Cervantes publicase en Amazon su Quijote, llegase a lo más alto de las listas y, en poco tiempo, apareciese un libro protagonizado por los mismos personajes pero con un toque mucho más crudo. Y que del segundo no se conociese al autor porque publica con seudónimo. Vaya espectáculo se montaría en Facebook.

De hecho, algo así es lo que sucede en las filas de los estudiosos de Cervantes, que se despachan a base de bien con Avellaneda, de quien dicen que sólo le movía el dinero, que le mataba la envidia, que era un cobarde, un mentiroso y poco menos que el enemigo público número uno. Estos mismos doctores manejan nombres como Tirso de Molina, Lope de Vega y otros conocidos autores de nuestra lengua, a quienes atribuyen la autoría de este Quijote de extrarradio. Sin embargo ninguna de estas teorías es demostrable. Sucede lo mismo que con el destripador de Londres, aunque aquí no haya llegado la sangre al río.

Los más aventurados aseguran que este segundo Quijote es también de Cervantes. Las versiones favoritas de esta última confabulación son dos: en la primera, don Miguel se convierte en el primer experto en márquetin literario de la historia, publicando una obra supuestamente falsa que generaría un interés inusitado sobre la primera y sobre sí misma. Subirían las ventas y por tanto las ganancias. En la segunda, Cervantes y un amigo se habrían juntado en una taberna y, medio en broma, habrían escrito este segundo Quijote. Achispados y sin mayor intención de llegar a nada, lo que explicaría el tono casi soez. Pero el autor necesitaba dinero y se decidió a publicarlo.

En cualquier caso, se cumplen 400 años de la aparición de esta obra y nadie sabe quién la ha escrito. Una buena dosis de intriga para quien crea que la literatura clásica es un erial.

Y falta la noticia, una buena noticia para los seguidores de Neil Gaiman: Vértigo Comics lanza este mes la precuela de Sandman: Sandman Overture, donde se desvela por qué Sueño estaba atrapado al comienzo de la historia. El autor asegura que la ha escrito por placer, cuando los periodistas le preguntan si la ha escrito por dinero. Una cuestión muy cervantina, ya lo véis. Aunque Gaiman no escapa tampoco a las influencias shakesperianas. De hecho, Sandman cuenta con una historia completa en la que reinterpreta El sueño de una noche de verano. Como decíamos al principio, siempre de la mano, Guillermo y Miguel.