Como todo en la naturaleza y en el arte, el trabajo de Worldbuilding tiene dos aspectos diferenciados, opuestos incluso, pero que no pueden existir el uno sin el otro. En la filosofía oriental esto se representa mediante el símbolo del Yin y Yang.

¿Qué son el Yin y Yang del Worldbuilding?

Yin y YangLas dos fuerzas opuestas y complementarias del worldbuilding son la creatividad y la lógica. Las ideas y conceptos que nos vienen a la mente sin ningún orden y que nos emocionan o inspiran, en oposición a la necesidad que tenemos de que todo encaje para crear una imagen cohesiva de nuestro mundo.

Si mezclamos demasiadas ideas sin ningún control, el mundo carecerá de sentido y cualquier explicación que intentemos buscar no hará más que empeorar esa impresión en nuestros lectores. Si nos obsesionamos con que todo tenga sentido, nos ahogaremos en una estructura cada vez más compleja, creando antecedentes de los antecedentes de los antecedentes de sucesos, dejando de lado cualquier esfuerzo por ser originales. Ninguna de esas dos opciones es buena; las necesitamos a ambas. Opuestos y complementarios. Yin y Yang.

Lo que significa estar perdido…

Yin y YangImaginad a un grupo de guionistas sentados en una mesa. Tienen una buena idea entre manos. Una historia antigua, el bien contra el mal, pero con un escenario y una premisa única; los supervivientes de un accidente aéreo en una isla del pacífico.

Una isla llena de misterios que mantenga a los espectadores pegados a la pantalla una semana tras otra. De manera que empiezan a sugerir cosas. Buenas ideas, algunas de las cuales quedarán grabadas en la imaginación de los fans durante años. La escotilla. El humo negro. Los otros. La vieja estatua. O los números. Esos números que aparecían por doquier bajo mil formas distintas.

Yin y YangEl problema de “Lost” no fueron esas ideas, fue que tras ella no había ningún hilo conductor. Se añadieron porque eran interesantes, porque “molaban”, pero se incorporaron sin pensar previamente cómo terminarían encajando. Y como todos los fans de la época sabemos, el preció que pagó la serie fue muy alto.

“Lost” fue un extraordinario ejercicio de creatividad al que le faltó disciplina para decidir dónde encajarían las piezas antes de mostrarlas. Fue puro Yang, fuerza creativa, sin el Yin, la lógica y la contención.

… O perder la magia.

En el otro extremo tenemos a una gran franquicia que inspiró a millones de personas. Guerreros místicos, héroes caídos que se redimen y, de nuevo, la lucha entre el bien y el mal. Esta vez, sin embargo, en el escenario de la ciencia ficción, con la Fuerza uniéndolo todo.

Como dije en otro artículo, Lucas debería haber comprendido que no hacían falta más explicaciones. Era una gran idea expresada de un modo muy inteligente. Pero la estropeó añadiendo los malditos midicloreanos. Demasiado Yin que ahogó el Yang original.

La eterna búsqueda del equilibrio

El equilibrio no es un fin al que podamos llegar; es un camino. Aunque queramos tener nuestro worldbuilding completo antes de empezar a escribir, es inevitable que surjan nuevas ideas en cuanto pongamos la historia en marcha.

Si el trabajo previo es robusto y mantenemos la perspectiva, es muy probable que esas ideas espontáneas sean una conclusión natural del propio mundo y podremos usarlas con poco o ningún esfuerzo.

Si, por el contrario, el trabajo de worldbuilding es pobre, nos daremos cuenta que, por buena idea que pueda ser, no encaja con lo que tenemos planteado y que, o bien debemos rehacer parte del trabajo para incorporarlo o tendremos que dejar esa idea de lado. El peor error que podemos cometer en este caso es improvisar, añadir elementos a nuestro mundo sin pensar antes cómo van a encajar en él.

Recordad: no importa que mole mucho poner un oso polar en una isla tropical para asustar a los supervivientes; los lectores nunca te perdonarán que no lo expliques de manera convincente. Yin y Yang. Ideas y disciplina.

Si quieres saber más sobre el worldbuilding, puedes visitar los demás artículos de la serie: Worldbuilding y Niveles en el Worldbuilding.